Sentinel-1 es una misión de captación de imágenes por radar, de día y de noche y con todo tipo de condiciones meteorológicas. Entre sus muchos objetivos está la vigilancia del hielo marino ártico, la constatación de la contaminación marina (como los vertidos de petróleo), el registro de los movimientos de tierra, el estudio de bosques, agua y suelo, y la colaboración en el caso de catástrofes.
El Sentinel-1A fue lanzado el 3 de abril de 2014 y el Sentinel-1B el 25 de abril de 2016. Ambos tienen una órbita polar idéntica pero separados 180º de forma que ofrecen una cobertura global en seis días.
